lunes, 22 de septiembre de 2008

Reality Chou

De un tiempo para acá, y para mi gran pesar, la televisión se ha venido convirtiendo en un espacio más y más invadido por los llamados "reality shows". Coño, nada más de pensarlo se me revuelve el estómago...

Empecemos por el nombre: "reality show"... se supone que debería ser una vaina realista, sin guiones, ni escenas planificadas, ni edición... supongo que el origen de estas demostraciones del pésimo gusto de los televidentes debió ser una vaina así, pero joder, lo que podemos ver hoy en día demuestra que los productores y directores tienen la vena artística de una alcachofa.

Seguimos por la originalidad: supongo que se han fijado en que el 95% de los "reality-concursos" son un refrito de algún otro programa de la misma categoría (esto sin hablar de la mecánica o las reglas del juego). Alguien por favor podría explicarme ¿de donde carajo salió la idea de que todos los cocineros paloma en el mundo son unos cabezas de güevo profesionales que le forman peo a todo el mundo durante todo el día? ¿es que para dirigir la cocina de un restaurant hay que reventar 6 platos al día, botar a 3 carajos y cagarse en la madre del resto?

Poco a poco este tipo de concursos están generando una cantidad espantosa de clichés que no tienen ni pies ni cabeza. Por ejemplo: si usted desea grabar un programa de concursos de escenario, es imperativo que tenga tres jueces: un tipo idiota y sin talento, una mujer simpaticona pero semi-chencha y un británico con complejo de argentino, extremadamente cruel, mamagüevo infeliz y frígido; es vital que sea este último juez sea británico, si no, su programa no sirve pa media mierda. Casi extraño a Guillermo "Fantástico" Gonzalez y sus refranes sin sentido, al más puro estilo del Chapulin Colorado.

Este sábado tuve las pelotas de sentarme a ver "America´s Got Talent"... fue difícil, pero lo logré... Entre el bigotudo que chasquea los dedos (si, ese es su talento, chasquear los dedos), el transexual ruso malabarista acomplejado y los comentarios de David Hasselhoff pensé que los gringos deben tener un maní podrido incrustado en el cerebro.

Ya he explorado la originalidad de dos categorías de "reality shows" pero falta una de las más importantes: la competencia en la que los concursantes viven todos juntos. Aqui hay dos vertientes:

  1. En la que una persona decide quien se queda y quien se va, que puede ser el tipo que se va a casar con la caraja que quede al final, o la modelo que se va a ganar el contrato de 8 cifras... y yo me pregunto, ¿qué clase de imbécil se creería un cuento como ese? esto sin referirme a los concursantes, sino a los idiotas que ven el programa semana a semana.
  2. En la que los participantes se someten a ciertas pruebas y un grupo de jueces decide quien es el peor y lo manda pal carajo.
Probablemente la primera es la que me causa más retortijones. Siempre hay un tipo o tipa que le hace la vida imposible a los demás, uno que tiene una abuelita enferma, uno que sufrió de un mal terrible el año pasado, otro que es un incompetente a tres tablas y no le importa proclamar lo burro que es y el que se faja en su competencia pero termina perdiendo por ser increíblemente chencho. Todo esto sin contar al único juez que aparentemente, mientras más chabacano, mejor.

El único que creo que se salva un poco a esta clasificación es uno que se llama "The Ultimate Fighter" donde los participantes se caen a carajazos y el que pierda sale descalificado; aqui cito a Álvaro de Laiglesia: "la sangre que eché en el pañuelo no era agua teñida ni los dientes que eché al suelo eran terrones de azúcar"; definitivamente esos panas se dan hasta con el tobo del agua. Ahora, toda la paja del día a día en la mansión si que es puro cuento y me sabe igual que en el resto de estos programas.

Otra de las cosas extremadamente originales es el cronómetro. Ciertos programas de estos tienen un límite insufriblemente corto para realizar una tarea que fácilmente podría tomar un mes, yo la verdad no me montaría en un carro que armaron en tres días y mucho menos viviría en una casa que remodelaron en el mismo tiempo. Espero que no saquen una versión en la que le operen las tetas a las mujeres en 15 minutos o algo así.

Ahora que escribo estas palabras es que me doy cuenta de porque Sábado Sensacional es tan malo, y es que si se copian un concepto, lo balurdizan hasta que no pueden más y encima ponen a Daniel Sarcos, el resultado es la vaina más peorra, niche y chencha que puede verse en la televisión. En este momento no puedo concebir que lo haría peor y sin embargo sé que Venevisión se ocupará de hacer este trabajo en algún momento.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Hola compañero, quería añadir una pequeña omisión en tu muy verdadera y desgarradora hostoria de nuestro día a día.

Se trata de como convencen a los televidentes de que ellos deben decidir cuál es el participante que se va a quedar o retirar mandandando mensajes de texto que cuestan dos bolas porque una me parece poquito. No entiendo de que impulsa a la gente ha echar el dinero a la basura, en algunos casos hasta ofrecen un premio por los mensajes, el cual escasamente se acerca al total de la inmensa ganacia que tiene el canal que seguro le paga todo el escocés que puedan beber a los que participaron en el programa y sigue dejando ganancias descomunales.

Por favor, piensenlo! es como si nos pusiesemos a tirar dinero en la basura para que suceda algo que realmente no tiene importancia y que se nos olvidará en un par de semanas. No estoy muy seguro pero me pareció entender hasta que en el Miss Venezuela también te pedian que botaras tus riales y "participaras".

Saludos

Cmte Gao

Anónimo dijo...

Coche... pocas veces leo cosas que expresen con tanta exactitud mi punto de vista ante algun fenomeno...

tu critica de los reality shows habla por mi! y eso que no has vistos los nuevos programas que estan saliendo por este lado del continente!

La television ya era una mierda, ahora ni siquiera apesta, simplemente hay que dejar de verla.